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Proyectos de ingeniería y deducción fiscal: qué actividades pueden beneficiarse

22 de octubre de 2026
Deducciones I+D+iFiscalidad I+D+i
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Determinadas actividades dentro de un proyecto de ingeniería pueden generar deducciones fiscales por I+D+i cuando cumplen los requisitos del artículo 35 de la Ley del Impuesto sobre Sociedades (LIS). El desarrollo de prototipos, plantas piloto, nuevos procesos o mejoras tecnológicas puede encajar en este incentivo, pero es necesario analizar qué actividades se realizaron y qué gastos corresponden realmente a ellas.

En IDR Consulting tenemos más de 15 años gestionando deducciones por I+D+i en España. Aquí te contamos qué proyectos de ingeniería pueden obtener dicho beneficio.

¿Qué proyectos de ingeniería pueden generar una deducción fiscal?

El nombre del proyecto no determina si puede beneficiarse de una deducción fiscal. Lo relevante es que las actividades realizadas cumplan los requisitos para calificarse como Investigación y Desarrollo (I+D) o Innovación Tecnológica (IT), según el artículo 35 de la LIS.

Algunos ejemplos de actividades que pueden generar deducciones, si cumplen los requisitos legales, son:

  • Desarrollo de nuevos productos o materiales

  • Diseño de maquinaria con nuevas funcionalidades

  • Desarrollo o mejora sustancial de procesos productivos

  • Automatización avanzada de líneas industriales

  • Desarrollo de sistemas de control o software técnico

  • Construcción y validación de prototipos

  • Ensayos para resolver incertidumbres técnicas

  • Desarrollo y validación de plantas piloto

  • Integración de diferentes tecnologías para obtener una nueva solución

Para comprobar si se genera una deducción, que analizar qué trabajo técnico se ha realizado y qué avance o mejora tecnológica persigue. Eso hacemos en IDR Consulting.

¿Cuándo un proyecto de ingeniería se considera I+D y cuándo Innovación Tecnológica?

La diferencia principal está en el grado de novedad, el avance tecnológico y la incertidumbre técnica del proyecto. En ingeniería, la clasificación depende de las actividades realizadas y debe analizarse caso por caso.

¿Qué caracteriza a un proyecto de ingeniería como I+D?

Una actividad puede calificarse como I+D cuando es investigación planificada orientada a descubrir nuevos conocimientos, o desarrollo: la aplicación de esos resultados al diseño de nuevos productos, procesos o sistemas de producción, o a su mejora tecnológica sustancial (artículo 35.1 de la LIS). No es necesario que el resultado sea exitoso, pero sí que la actividad se concrete en proyectos y cumpla los requisitos legales.

¿Qué caracteriza a un proyecto de ingeniería como Innovación Tecnológica?

Una actividad puede calificarse como Innovación Tecnológica cuando el resultado supone un avance tecnológico en un producto o proceso nuevo o sustancialmente mejorado. Todo siempre que no se trate de cambios rutinarios, menores o meras adaptaciones.

Por eso, no basta con introducir cambios en un diseño, incorporar una herramienta o actualizar un proceso. Es necesario valorar si las actividades realizadas cumplen los criterios fiscales de la Innovación Tecnológica establecidos en el artículo 35 de la LIS.

La Innovación Tecnológica puede aplicarse cuando el proyecto incorpora un avance tecnológico relevante en un producto o proceso. Incluso aunque no suponga una novedad absoluta.

Por ejemplo, una mejora tecnológica sustancial de un proceso productivo existente puede encajar en esta categoría si cumple los requisitos normativos.

¿El desarrollo de prototipos puede tener una deducción fiscal?

Sí, el desarrollo de prototipos puede formar parte de un proyecto con derecho a deducción. Esto aplica si está vinculado a actividades de I+D o innovación tecnológica que cumplen los requisitos del artículo 35 de la LIS.

Un prototipo puede ser necesario para:

  • Comprobar si una solución técnica funciona.

  • Realizar ensayos.

  • Validar materiales.

  • Resolver problemas que no podían solucionarse.

Por ejemplo, una empresa de ingeniería puede desarrollar un prototipo de una nueva máquina industrial para comprobar su funcionamiento antes de fabricar la versión definitiva. Los trabajos técnicos, materiales y ensayos vinculados al proyecto deberán analizarse para determinar cuáles pueden formar parte de la base de deducción.

La LIS se refiere expresamente a la creación de un primer prototipo no comercializable: cuando el prototipo ya puede utilizarse o explotarse comercialmente, deja de encajar en esa previsión. Lo relevante sigue siendo la actividad de I+D+i desarrollada para conseguirlo, no que el prototipo llegue a ser un producto.

¿Las plantas piloto pueden beneficiarse de una deducción fiscal?

Sí, las plantas piloto pueden formar parte de proyectos de I+D+i. Esto sucede cuando se utilizan para desarrollar, probar o validar nuevos procesos o soluciones tecnológicas.

Una planta piloto permite trasladar una solución desarrollada en condiciones experimentales a un entorno más próximo a la producción real. Durante este proceso pueden surgir problemas técnicos que requieren modificaciones, ensayos y nuevas pruebas. La LIS lo admite siempre que el proyecto piloto no pueda convertirse ni utilizarse para aplicaciones industriales o para su explotación comercial.

Por ejemplo, una empresa puede construir una instalación piloto para validar un nuevo proceso industrial antes de implantarlo a escala comercial. En ese caso, es necesario analizar tanto las actividades realizadas como los elementos utilizados para determinar qué gastos e inversiones cumplen los requisitos de la deducción.

La consideración fiscal de la planta piloto dependerá del proyecto y de la naturaleza de los gastos. No toda inversión en una instalación piloto genera por sí misma una deducción.

¿Qué gastos de un proyecto de ingeniería pueden incluirse en la deducción?

Pueden incluirse los gastos directamente relacionados con las actividades de I+D o innovación tecnológica e individualizados por proyecto.

Entre los conceptos que suelen resultar relevantes se encuentran:

Gasto del proyectoEjemplos en ingeniería
Personal técnicoIngenieros, técnicos y personal investigador dedicado al proyecto
MaterialesComponentes, materias primas y consumibles para prototipos y ensayos
PrototiposFabricación y pruebas de modelos destinados a validar una solución
EnsayosPruebas de laboratorio, bancos de pruebas y validaciones técnicas
EquiposAmortización de determinados equipos afectos a actividades de I+D
ColaboracionesTrabajos hechos por centros tecnológicos, universidades u otras entidades

La normativa exige que los gastos estén directamente relacionados con las actividades de I+D o innovación tecnológica y correctamente individualizados por proyectos.

¿Puede deducirse el coste del personal técnico de un proyecto de ingeniería?

Sí, el personal técnico puede formar parte de la base de la deducción cuando participa en actividades que cumplen los requisitos de I+D+i.

Para ello resulta fundamental acreditar la participación efectiva del personal en el proyecto y poder relacionar su dedicación con las actividades desarrolladas. Esto requiere una correcta trazabilidad entre el proyecto, las tareas realizadas, las personas que han participado, el tiempo o coste asociado y la documentación técnica.

Además, cuando existe personal investigador dedicado en exclusiva a actividades de I+D, pueden existir deducciones adicionales previstas por la normativa. Ese mismo gasto puede tener interés porque ciertas empresas pueden acceder también a la bonificación de Seguridad Social para personal investigador, si cumplen sus requisitos.

¿Qué documentación necesita un proyecto de ingeniería para justificar la deducción?

La documentación debe demostrar el proyecto realizado, los problemas resueltos, las actividades desarrolladas y los recursos utilizados.

En función del proyecto, puede ser relevante conservar:

  • Memoria técnica

  • Planos y especificaciones

  • Informes de ensayos

  • Resultados de pruebas

  • Versiones de prototipos

  • Registros de modificaciones

  • Documentación de validaciones

  • Partes o registros de dedicación del personal

  • Facturas y justificantes de materiales

  • Documentación de colaboraciones externas

Esta trazabilidad debe estar 100 % clara, mucho más cuando el proyecto combina trabajo de ingeniería rutinario con actividades de I+D+i. Como esto es habitual en el rubro, la empresa debe poder diferenciar ambas partes y justificar los gastos que incorpora a la deducción.

¿Cuándo una actividad de ingeniería cuenta como I+D+i?

No todas las tareas técnicas de un proyecto de ingeniería pueden incluirse en una deducción fiscal. La clave está en distinguir las actividades habituales de aquellas que implican un desarrollo o avance tecnológico que cumple los requisitos legales.

Actividad rutinariaPosible actividad de I+D+i
Diseño habitual de productos o piezasDiseño orientado a resolver un reto tecnológico relevante
Parametrización de un sistema existenteDesarrollo de nuevas funcionalidades o soluciones técnicas
Fabricación ordinariaConstrucción y validación de un prototipo experimental
Puesta en producción de un proceso conocidoDesarrollo y validación de una planta piloto
Control de calidad habitualEnsayos vinculados al desarrollo para resolver incertidumbres técnicas

Esta distinción debe realizarse atendiendo a las características concretas de cada proyecto. Una misma iniciativa puede combinar actividades rutinarias con otras potencialmente elegibles. Siempre conviene identificar y documentar cada fase por separado. En eso también te podemos ayudar en IDR Consulting.

¿Qué ocurre si una empresa de ingeniería no puede aplicar toda la deducción ese año?

Si la empresa genera una deducción superior a la que puede aplicar en el ejercicio, las cantidades del artículo 35 de la LIS no utilizadas pueden trasladarse a los 18 períodos impositivos inmediatos y sucesivos. Su aplicación está sujeta a los límites del artículo 39 de la LIS.

Consulta cómo funcionan los límites de las deducciones I+D+i en el Impuesto sobre Sociedades.

¿Es necesario un Informe Motivado Vinculante para una deducción por I+D+i?

El Informe Motivado Vinculante no es obligatorio en todos los casos. No obstante, puede ser una herramienta relevante para reforzar la seguridad jurídica, especialmente en proyectos de ingeniería con prototipos, plantas piloto o desarrollos técnicamente complejos.

El informe permite acreditar la naturaleza de las actividades de I+D+i mediante una evaluación técnica realizada dentro del procedimiento establecido por la Administración.

¿Merece la pena analizar tu proyecto de ingeniería?

Estas preguntas ayudan a identificar proyectos que podrían merecer un análisis fiscal más detallado:

  • ¿Desarrolláis un producto o proceso nuevo o sustancialmente mejorado?

  • ¿Existe un reto tecnológico relevante?

  • ¿Se han realizado prototipos o pruebas piloto?

  • ¿Se han llevado a cabo ensayos y validaciones técnicas?

  • ¿Se han documentado las alternativas técnicas estudiadas y los resultados obtenidos?

  • ¿Pueden separarse las fases rutinarias de las experimentales?

  • ¿Se han identificado los gastos correspondientes a cada proyecto?

Responder afirmativamente no garantiza que el proyecto pueda beneficiarse de una deducción fiscal. Es un primer indicador para estudiar la naturaleza de las actividades, comprobar si cumplen los requisitos legales y determinar qué gastos pueden considerarse elegibles.

Convierte tus proyectos de ingeniería en oportunidades de ahorro fiscal

En IDR Consulting analizamos tus proyectos para detectar qué actividades cumplen los requisitos y qué gastos pueden formar parte de la deducción.

Te ayudamos a documentar y justificar cada proyecto, coordinando la parte técnica y fiscal para facilitar su correcta aplicación.

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